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8 mitos del zumo de fruta

2 - DICIEMBRE - 2017

Llevar a cabo una alimentación saludable, en la que predomine el consumo de frutas y verduras se convierte en una necesidad de los consumidores y en un reto para todos los sectores de la industria alimentaria, especialistas, organizaciones y administraciones públicas.

Los zumos de fruta aportan nutrientes fundamentales para mejorar nuestra salud y cumplen con la recomendación de la OMS en consumo de azúcar, ya que la legislación vigente prohibe la adicción de azúcares añadidos en estos productos, que aportan un 4% de calorías diarias en una dieta de 2000 Kcal, que es la recomendación que se hace para las mujeres.

La  iniciativa  “Zumo de Fruta, en Serio” nace con el objetivo de divulgar los beneficios de los zumos de fruta, desde el ámbito científico, promovida por  AIJN (European Fruit Juice Association) junto con Asozumos, Asociación Española de Fabricantes de Zumos Esta campaña presenta 8 mitos y realidades en torno al zumo de fruta en colaboración con Anna Bach, miembro del comité científico local en España.

1. EL ZUMO ES ÚNICAMENTE FRUTA EXPRIMIDA, SIN AÑADIDOS 

El zumo de fruta procede directamente de exprimir la fruta poco después de su recolección, con su agua, todos sus nutrientes y azúcares naturales, sin ningún tipo de adiciones. Una vez exprimida la fruta, para la conservación del zumo se sigue un proceso de pasteurización y envasado aséptico, igual que otros productos que consumimos diariamente. No obstante se tiende a pensar que el zumo de fruta envasado contiene otros productos que no son fruta, que se sigue un procesamiento artificial y que contiene otros ingredientes añadidos, como conservantes.

Según la nutricionista Anna Bach “si se trata de un zumo de fruta, el azúcar que este contiene es aquel que se encuentran también de manera natural en la propia fruta y que es aproximadamente un 10% del total, el 90% restante es agua, vitaminas minerales y fitonutrientes,  todos ellos se extraen directamente de la fruta entera exprimida”.

2. LA LEGISLACIÓN VIGENTE NO AUTORIZA LA ADICIÓN DE AZÚCARES A LOS ZUMOS. El zumo de fruta es únicamente fruta exprimida, por tanto los  azúcares presentes en el zumo de fruta son aquellos que se encuentran también de manera natural en la fruta. La legislación comunitaria vigente (Directiva 2012/12/UE), traspuesta a la legislación española por el Real Decreto 781/2013, no autoriza la adición de azúcares a los zumos de frutas. No obstante, a pesar de no estar autorizado por la ley y de figurar en la información de las etiquetas, se tiende a creer que el zumo contiene azúcares añadidos.

Por ejemplo, el zumo de naranja contiene una mezcla de glucosa, fructosa y sacarosa, tal y como se encontraría en una naranja. De hecho, este es particularmente rico en nutrientes; no contiene calorías «vacías» porque por cada gramo de azúcar, contiene más de 20 mg de micronutrientes, entre ellos, vitamina C, potasio y folato.

3. El AZÚCAR DEL ZUMO DE FRUTA EQUIVALE A MENOS DE UN TERCIO DE LO RECOMENDADO POR LA OMS.

Se tiende a pensar que el zumo de frutas tiene un alto contenido en azúcar. El zumo de fruta contiene aproximadamente un 10% de azúcares, procedentes todos de la propia fruta. Es decir, un vaso de 150 ml contiene de media 15 g de azúcares (lo que equivale aproximadamente a 3 cucharillas y media), del total de 50 gramos que recomienda la OMS.

Un vaso pequeño al día, que es lo recomienda la industria y distintas organizaciones,  aporta únicamente el 4% de las calorías diarias en la dieta recomendada de 2000 kcal para una mujer y los niveles de IG (índice glucémico) de los zumos suelen ser bajos, comparables a los de la fruta de la que proceden3.

Como afirma Anna Bach “a la hora de recomendar el consumo de alimentos hay que ser prudentes a la hora de clasificarlos como saludables o no saludables; cualquier alimento tomado en cantidades moderadas puede incluirse dentro de la pirámide de alimentación saludable. Lo que prima y nos ayuda a saber cómo comer correctamente es seguir a diario las proporciones indicadas en dicha pirámide”.

En esta misma línea, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) en su Libro Blanco recoge que “ninguno de los alimentos podemos encasillarlo como bueno o malo, puesto que cualquier alimento tomado en cantidades moderadas puede ser considerado como aceptable.[…] Una dieta variada y equilibrada es requisito previo para disfrutar de buena salud, y los productos por separado tienen una importancia relativa respecto del conjunto de la dieta”.

4. TOMADO CON MODERACIÓN, EL ZUMO ES SALUDABLE.

A veces se cuestiona el contenido nutritivo del zumo de fruta envasado, pero este contiene los nutrientes esenciales presentes en la fruta. La propia legislación citada establece que el zumo debe conservar las características nutricionales esenciales del tipo medio de zumo de la fruta de la que procede. De hecho, los  zumos de frutas son fuentes de vitamina C, B9 (ácido fólico) y provitamina A (betacaroteno), así como de algunos minerales como el potasio y magnesio. Estos micronutrientes aseguran un óptimo funcionamiento cerebral, desempeñan un papel destacado en la construcción y el mantenimiento de los huesos y ejercen una importante acción antioxidante.

Para los niños de 2 a 5 años de edad, el zumo de fruta  es una fuente importante de potasio y magnesio y se ha identificado un vínculo positivo entre su consumo y la ingesta recomendada de vitamina C y folato4.

El zumo de naranja, en concreto, es una fuente rica de vitamina C, que contribuye a reducir el cansancio y la fatiga. De hecho, un vaso pequeño de zumo de naranja cubre más del 50% de las necesidades diarias de vitamina C5. El folato, una de las vitaminas B que encontramos en el zumo de naranja, beneficia el crecimiento del tejido materno durante el embarazo, contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunológico, y también ayuda a reducir el cansancio y la fatiga5.

5. EL ZUMO CONTRIBUYE A INCREMENTAR DE UNA FORMA SENCILLA, CÓMODA Y AGRADABLE LA INGESTA DIARIA DE FRUTA RECOMENDADA.

Según el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente el consumo de frutas y verduras en España está en retroceso. En 2015 el consumo per cápita de fruta disminuyó en un 3,2%. Los estudios demuestran que las personas que beben zumo consumen más frutas y verduras y que el zumo de fruta es un complemento, más que un sustituto, de las frutas y verduras. Además, el zumo de fruta puede ayudar a que los niños se acostumbren al consumo de frutas y verduras, lo que les puede llevar a optar por alternativas saludables a largo plazo 6.

En este sentido, la Asociación 5 al Día, que promueve en España el consumo de frutas y verduras, siguiendo lo que establece la OMS de consumir 400 g de fruta y verduras al día, admite que una de las cinco raciones diarias recomendadas de frutas y verduras puede proceder del zumo de frutas envasado.

6. MANTIENE PARTE DE LA FIBRA DE LA FRUTA.

Durante el exprimido de la fruta se pierde parte de la fibra, pero eso no significa que el zumo de fruta no la contenga. Por ejemplo, un vaso pequeño de 150 ml de zumo de naranja contiene de media 0,28 g de fibra. Sin embargo, cada tipo de zumo de fruta es diferente y puede contener, o no, pulpa de fruta, o estar clarificado por lo que unos zumos nos aportarán más fibra que otros, como se puede comprobar en las etiquetas de los productos (con pulpa o sin pulpa). No obstante, se tiende a creer que al exprimir una fruta se pierde la totalidad de la fibra.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recomienda una ingesta diaria mínima de 25 g de fibra. Dentro de una dieta saludable que incluya otros productos ricos en fibra, el zumo de fruta ayuda a incrementar la ingesta de fibra, además de aportar otros nutrientes esenciales.

7. NO HAY QUE ELEGIR ENTRE FRUTA O ZUMO.

No se trata de elegir una cosa u otra. El zumo de fruta debería tomarse como parte de una dieta rica en frutas y verduras. Consumir un vaso pequeño de zumo de fruta debería complementar, no sustituir, la ingesta de  frutas y verduras2,3, siempre dentro de un dieta saludable y equilibrada donde el consumo diario de azúcar no exceda nunca  lo recomendado por la OMS